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PRENSA (castellano)

“QUÉ PASADA!” “La orquesta “Hofer Symphoniker” inició el año nuevo con un fogoso programa. El punto culminante del concierto fue el estrena de una obra fulminante de Oriol Cruixent; como solista brilló Claudio Estay.” Frankenpost, 09.01.2012, Kerstin Starke >>El público pudo presenciar un estreno mundial con la obra “El Gran Parío” para percusión, piano y orquesta, compuesta por el internacionalmente condecorado jóven compositor Oriol Cruixent. Él mismo fue el intérprete de la parte solista de piano; de la percusión solista se encargó el reconocido Claudio Estay. El título de la obra es absolutamente programático: la música és electrizante con un ritmo intenso que mantiene a público e intérpretes en constante movimiento. Claudio Estay, tal como exigía la virtuosa partitura de Cruixent, consiguió tocar a dos manos hasta ocho instrumentos prácticamente a la vez. Ambos, compositor y percusionista convertían en música todo lo que se les ponía en las manos. El título de la obra, que fue celebrada por el público con gran efusividad, es más que justificado: fue grandiosa.<< “UNA COMPOSICIÓN ELECTRIZANTE” Infranken.de, 08.01.2012, Reiner Unger >>El estreno mundial de "El Gran Parío" de Oriol Cruixent fue recibido con “Standing Ovations” (...) La Prémiere de "El Gran Parío" de Oriol Cruixent supuso el punto culminante del concierto. En el centro de todas las miradas brilló el percusionista Claudio Estay con una actuación ejemplar. Oriol Cruixent, al piano, interpretó magistralmente la segunda parte solista. El público festejó ambos efusivamente, así como la electrizante composición.<< “UNA OBRA MAESTRA” Nordbayern.de, 05.01.2012, A.B. >>El joven pianista y condecorado compositor Oriol Cruixent compuso con “El Gran Parío” una obra maestra, donde el reconocido percusionista Claudio Estay pudo lucirse con gran brillantez. El público gozó de una interacción grandiosa entre orquesta, piano y percusión moderna.<< “MAGISTRAL” Leipzig Almanach, 01.11.2011, Steffen Kühn >>“Pregàries” se sale claramente de la programática consonante tonal. En un inicio marcadamente expressivo, un profundo murmullo crea una atmósfera general donde, en la lejania, se construye una estructura polifónica. Es aquí donde empieza a brillar alguna idea que por momentos pone al público en un estado de tensión palpable. Tensión que Cruixent sabe modelar de forma magistral,  liberándola en un memorable pizzicato final.<< “FASCINANTE ESTRENO MUNDIAL” “En Zig-Zag desde Bulgaria pasando por España hasta China. 1. concierto de cámara de la temporada – Fascinante estreno mundial.” Nordwest Zeitung, 24.10.2011, Horst Hollmann >>Oriol Cruixent compuso un sexteto especialmente para Oldenburg que encantó al público y lo dejó sin aliento: “Subaquàtica” con Gabriel Voicu (violí), Petia Rousseva (Viola), Gerke Jürgens (Cello), Wei Wei (Contrabajo), Joaquim Palet (Corno) y Jason Weaver (Piano). Cruixent en persona dirigió a los músicos con un éxito fulgurante. Su música, rica en refracciones lumínicas y movimientos acuáticos podría muy bien ser el equivalente moderno de “Unanswered question” de Charles Ives. Pero en Cruixent sí encontramos una respuesta: en la propia fantasia. El corno lanza poderosas interrogaciones, el resto de instrumentos buscan primero en sí mateixos, encontrándose finalmente todos juntos en armonia. Es aquí donde “habla” finalmente el corno, esta vez en forma de caracola de mar (“Syrinx”) tocada per Joaquim Palet de forma virtuosísima. Unas notas finales que se pierden de forma exquisita en la resonancia de las cuerdas del piano. Es sin duda el punto culminante del concierto.<< “EL GROOVE EN LA KONZERTHAUS” “La Detmolder Kammerorchester cautiva su público” Lippische Landeszeitung, 27.01.2011, Andreas Schwabe Detmold. >>Los gritos entusiasmados provenientes del '”Olimpo” - allí donde se sentaban los estudiantes - eran inconfundibles en medio del rugir frenético de los aplausos. Al final nada pudo frenar a un público que se alzó de sus asientos para desatar la alegría acumulada: acababan de presenciar un evento lleno de puntos culminantes. Los responsables de tal suceso fueron el compositor Oriol Cruixent, el percusionista Andrey Doynikkov y la “Detmolder Kammerorchester” bajo la batuta de Alfredo Perl. Un asentir frenético a la música contemporánea, a una composición con “glissandos”, con audaces efectos en “staccato” à la Witold Lutoslawski... ¡¿en una sala de conciertos?! ¡Pues sí! Y una obra para orquesta de cuerdas y percusión, que a ratos suena como el estrépito de platillos chinos... ¡¿esto es música?! ¡Pues sí! La obra fue compuesta por Oriol Cruixent, uno de los jóvenes compositores que rompen el tabú de la música serial de fines de los años l960 para mostrarse tan liberal que - ya sea tonal o atonal - ahora todo es legal, lo importante es que suene. Cruixent trajo con su "Trinoctium" para percusión y orquesta de cuerdas el “groove” a la sala de conciertos, y la “Dedmolder Kammerorchester” bajo la destacada batuta de Alfredo Perl lo sorbió, como un sediento enmedio del desierto sorbería el aigua de la fuente de la salvación. En la composición de Oriol Cruixent se mezclan elementos rítmicos del “mainstream jazz”, texturas tonales y atonales, secciones aparentemente improvisadas y una genial instrumentación en una simbiosis tan convincente que el públic quedó completamente fuera de si.<< "REVOLUCIONARIO" Crescendo Magazin, Mayo 2010, Martin Morgenstern >>Realmente revolucionarios se muestran los “Abismes” (abismos) arcaicos de Cruixent. El oyente cree realmente sentir pulsar el Universo. El foco de atención del oyente conmuta entre micro y macrocosmos, quedando completamente sumergido en un estado hipnótico.<< “TEXTURAS SONORAS COLORÍSTICAS CAUTIVAN AL OYENTE” Mittelloge.de, 06.02.2008, K.S. >>El inicio lo daba el jóven compositor Oriol Cruixent que presentava su obra “Abismes” para orquesta. La obra empieza con sonidos orquestales que recuerdan a lucha, quizá una batalla, quizá el esfuerzo por salir del abismo. Texturas sonoras colorísticas cautivan completamente al oyente y lo conducen. Después un cambio, relax entra en escena, casi paz. Y a continuación la redención, sí catarsis. El idioma musical de Cruixent és claro, domina perfectamente los recursos musicales, sabe expresarse sin ser placativo. << “COLORES REFRESCANTES” TZ München, 05.02.2008, Th.W. >>“Quiero llegar al público, conmoverlo. Sino más vale quedarse en casa.” Oriol Cruixent pertenece a aquella generación de compositores para los que no ser comprendido ya no es un mérito. Lo que él mismo avanzaba lo corroboró su música. “Abismes” no sólo agrada, sinó que conmueve. Cruixent le añade al conjunto un sonido fresco, cargado de colores y absolutamente convincente.<< “UN ESTRENO FULMINANTE” “El Ciclo “Paradisi Gloria” con un estreno fulminante en la Herz-Jesu-Kirche” Süddeutsche Zeitung, 05.02.2008, Klaus Kalchschmid >>Oriol Cruixent emfatizó “Et exultavit spiritus meus” en su obra “Abismes”, que con un excelente trabajo contrapuntístico y rica orquestración describe un arco dramático bien ancho: desde el paulatino y cada vez más brutal desarrollo del caos con ritmos llenos de tensión creciente, pasando por el aflorar suave de un momento mágico de reposo a partir del cual, y desde la necesidad de reconciliación, los músicos de orquestra empiezan a cantar suavemente, pasando a un unísono instrumental que desemboca más tarde en una alegría general. Ulf Schirmer y la Orquesta de la Radio de Múnich ejecutaron en la iglesia “Herz- Jesu-Kirche” un estreno fulminante.<< “REACCIÓN ENTUSIASMADA DEL PÚBLICO” Eleutherotopia, 06.11.2007, Gianni Ebolou >>(...) de las seis finalistas, “Zeichen im Sand” fue la obra más marcante e interesante. Con un equilibrio muy logrado y una intención melodramática muy clara la obra sirvió los versos de Georg Trakl de forma teatral y seductora, utilizando magistralmente un medio orquestal muy transparente. La reacción entusiasmada del público no hizo más que prever la posterior decisión unánime del jurado.<< “LARGO APLAUSO” Berline Morgenpost, 11.05.2007, Felix Stephan >>Que la música contemporánea puede ser cautivante y emocionante lo demostró Markus Poschner con el estreno de la obra “Trinoctium”. El catalán Oriol Cruixent compuso un virtuoso y efectivo ciclo sobre impresiones nocturnas. A la orquesta de cuerdas se sumó una sección generosamente dotada de percusión. Ritmos vivos, cojines sonoros colorísticos y elementos melódicos folklorísticos culminaron al final en un baile excitante y salvaje. Largos aplausos y bravos para el percusionista y para el compositor presente.<< “LÁSTIMA, YA TERMINÓ” Opernnetz.de, Diciembre 2004, Elisabeth Daiker >>De la dirección musical se encargó Oriol Cruixent. El joven compositor dominó a la perfección el conjunto entre orquesta y cantantes de un modo sorprendentmente seguro. Con una sensación de: “Lástima, ya terminó” concluyó esta noche de ópera.<<